miércoles, febrero 11, 2004

Viaje en un taxi conducido por un ex combatiente de Malvinas, no me lo tuvo que decir lo llevaba tatuado en el cuerpo, destacable fue nuestra conversacion que se paseo todo el viaje por la esperanza y la posibilidad de salir a flote con el ingenio.
Es interesante comprender que no perder la esperanza muchas veces no se debe a los sucesos de nuestras vidas sino a la materia interna con la que estamos hechos.